Oshún Olarí Iya Ni Aye: ¿La primera feminista del mundo?

Oshún Olarí Iya Ni Aye: ¿La primera feminista del mundo?

Dentro del cuerpo literario de IFA, existe una gran cantidad de historias que relatan múltiples ocasiones de conflictos por diferencias de género. Resulta sumamente pertinente resaltar, que cuando se suscitan dichos conflictos entre género, la armonía de la tierra, los pueblos, aldeas y familias se quebrantan. Cuando se rompe esa armonía, el bienestar de las comunidades, pueblos y mundo corren el riesgo de su propia destrucción. Más aún, a lo largo de la las historias se hacen una serie de obras para rectificar y corregir la situación para poder restablecer balance nuevamente y así poder vivir de manera productiva. A continuación les comparto una de ellas…

Cuentan que hace mucho tiempo, Olodumare quería preparar la tierra para que la misma pudiera sostener la vida. Para ello, envió a 16 Irunmoles en conjunto con Oshún Olarí Iya Ni Aye (Oshun la jefa de las madres ancestrales) para desempeñar dicha tarea. Olodumare visualizó que las 17 espiritualidades crearan el pilar fundamental que sostiene la Tierra poder sustentar la vida. Tan pronto llegaron a la tierra comenzaron a crear los espacios sagrados para Eggún (los muertos/ancestros) Ifa y Orishas en el bosque. A su vez, Olodumare idea que mediante las prácticas enseñadas a sus discípulos no habrían enfermedad, miseria, necesidades ni ningún otra mal que pueda aquejar a la humanidad. En fin desarrollaron un sistema de ceremonias,adivinación y obras que resolvía cualquier problema que se suscitara.

Ya transcurrido tiempo considerable, se efectuaban las respectivas obras pero los 16 Irunmoles masculinos nunca llevaban a Oshun para sus ceremonias. No contaban con ella para nada. Simplemente contaban con ella para que prepara y confeccionará los animales sacrificados para llevarlos como ofrenda en los espacios ceremoniales. Llegó un punto en que Oshun se cansó. Poco a poco mientras cocinada invocaba su gran poder de encantamiento para que se propagara por el mundo. Así, cuando se vaticinaba que una persona se salvaba de una enfermedad, se moría. Cuando se marcaba obra para que una mujer quedaba en estado prevalecía la infertilidad. Poco a poco todo salía al revés, nada funcionaba. Reinó un gran estado de caos. Ante esa gran confusión, decidieron consultar con Orunmila el cual encontró que no existía ningún hombre capaz de resolver el problema por lo cual Orunmila decide ir donde Olodumare. Al llegar al dominio de Olodumare se topa que Eshu Odara, quién lo había visto todo, le contaba a Olodumare el porque todo estaba en caos en la tierra. Eshu le explicaba a Olodumare que no contaban con Oshun para efectuar la ceremonias y la tenían como sirvienta.

Por su lado Orunmila le cuenta a Olodumare como todas las enseñanzas recibidas al principio le rendían buenos frutos pero que ahora nada salía. A lo cual Olodumare le pregunta, “¿porqué nunca llamaron a Oshun para sus ceremonias? Hablen con ella que tiene su propósito y hagan los sacrificios correspondientes para que se arregle todo en la tierra, pues yo no tengo nada nuevo que enseñarte”. Orunmila regresa a la tierra y le cuenta el resultado de su viaje. Todos los Irunmoles fueron uno a uno a disculparse con Oshun por la falta que habían cometido. Uno a uno Oshun los rechazó, humilló y agredió. No obstante todos los Irunmoles se presentaban todo los día pidiendo disculpas y preguntando qué debían hacer para rectificar la situación. Ante todo esto, Oshun se cansa y decide: “como anteriormente conmigo no contaron para nada pues ahora no contaran conmigo para mada, pero, ahora mismo estoy en estado. Si la criatura que tengo resulta ser varón, a través de él, tendrán mi bendición. De lo contrario esto no se arregla”. Todos los días, religiosamente, los 16 Irunmole rezaban sus encantamientos para propiciar que naciera un varoncito. Cuando por fin llegó el día Oshún parió con éxito su criatura pero no le enseñó su sexo hasta después de 8 días. Finalmente se los enseña a los Irunmole y verificaron que Oshún tuvo un hijo. Con gran alivio los Irunmoles decidieron nombrarlo OsheTura (aquel que vino por el poder de encantamiento). Así poco a poco se restableció la armonía y el orden en el mundo.

 

Escrito por: Awo Ni Orunmila Oyekunbikalomi

Site Created and Maintained by:

Awo Ni Orunmila Oyekunbikalomi