El Sonido de la Creación

El Sonido de la Creación

Luego de la batalla inicial entre la luz y la oscuridad en Orima/Aima, conocido como lo primitivo, Oloddumare comprendió que necesitaba una fuerza intermediaria menos intensa, para que todo lo creado pudiera sobrevivir. De esta manera, surgieron Ogbon (sabiduría), Imo (conocimiento) y Oye (comprensión). Por orden de Oloddumare, se espacieron por todo el Universo buscando una morada en donde vivir. Pero al pasar el tiempo regresaron, con un zumbido similar al de las abejas, alegando que no encontraron una morada adecuada. Oloddumare decide entonces tragárselos. Después de algún tiempo, prolongado e indefinido, Oloddumare decide liberarse de ellos por su incesante zumbido (Hoo), ordenándoles que descendieran. Estos tres cuerpos celestiales son conocidos como Hoo-ro u Oro: El Sonido de la Creación.

En su viaje descendente, derritieron toda la materia existente. Estas fuerzas celestes son tan enérgicas, que en su descendimiento van acompañadas de relámpagos y truenos. Sin embargo, Hoo-ro, se mantuvo suspendido en el aire, sin derretirse y sin moverse, como un gran huevo cósmico. Transcurriendo algún tiempo, Hoo-ro cayó a la tierra de repente y se rompió, produciendo un sonido: la. Ahora en su nuevo estado, Hoo-ro se transmuta en lo que se conoce como Ela. Así, Ela es la deidad conocida como la primera fuente de comunicación, la encarnación de la sabiduría, la comprensión y el conocimiento en todas sus manifestaciones en el Universo. Ela también es la esencia de la creación cósmica, que permite a los seres humanos comprender la naturaleza de Oloddumare, a través de la espiritualidad encarnada en Ifá.

El Sonido de la Creación

Orunmila es el mayor intérprete y custodio de la transmutación de Ela, por lo que la humanidad tiene una herramienta antigua para mantener la sintonía con la voluntad divina. La relación Ifá/Orunmila es precisamente la puerta espiritual que nos conecta con la espiritualidad de Oloddumare. Esta espiritualidad siempre es accesible mediante una combinación indescifrable entre el conocimiento, la sabiduría y la comprensión.

En otros escritos, se habla también de Orunmila como el viajero del mundo donde su influencia y sabiduría fueron esparcidas por toda la tierra. Siendo esto así, debería existir algún tipo de evidencia. Resulta importante destacar, por ejemplo, que tanto en Hebreo como en Arameo, una de las palabras para referirse a Dios es precisamente Elah. Elah en ambas de estas lenguas significa aquel que se le tiene miedo/reverencia o también el grande o el imponente que provoca miedo/reverencia. El miedo/reverencia asociado con Elah, cobra sentido al contrastarse con la historia del sonido de la creación.

En su infinita sabiduría, Oloddumare, creó el conocimiento, la sabiduría y la comprensión para proteger a su creación de su intensidad, demasiado grande y fuerte, que frente a su magnitud energética todo queda instantáneamente desintegrado. Apoyando esto, los Indios Lakota/Sioux se refieren a Dios como Wanka Tanka: El Gran Misterio. Ninguna espiritualidad ha podido definir con claridad a ese Dios o fuerza creadora del universo. Para todos es un gran misterio, intangible, incomprensible y demasiado intenso para poder asimilar y mucho menos comprenderle.

El relato Yoruba del sonido de la creación, nos ayuda entender dicha magnitud y nos comparte las herramientas necesarias para poder estar en contacto y en unión con Oloddumare: la sabiduría, el conocimiento y la comprensión. Es por ello, que otras experiencias como la mística, la meditación, la iluminación y otras, también sirven como metodologías para conectarse con la esencia del gran misterio de la creación; pues todas conllevan un proceso de conocimiento y comprensión que despunta en una sabiduría espiritual.

Iboru Iboya Ibocheche
To Iban Eshu
Awo Ni Orunmila Oyekunbikalomi