¿Quién es Eshu?

ESHU **

Descripción de Eshu:
Eshu es un Orisha, del grupo de los Orisha Oddé, comúnmente
denominados Los Guerreros. Rige las manifestaciones de lo
malévolo. Para que se manifieste lo benévolo hay que tener en
cuenta el mal y tomar precauciones para evadirlo. Es el que
siempre esta haciendo trampas y engaña a los Orishas y
hombres en las diferentes leyendas o patakines. Su significado
es las desgracias que acaecen en nuestras vidas cuando no
estamos en sintonía o balance con lo que nos rodea. Eshu es de
exclusiva potestad de los Babalawos, quienes lo cargan y
entregan, no va a la cabeza de nadie por lo que no se asienta.
Según Ifá tiene 201 caminos. Los Babalawos lo consagran con
diversos elementos de la naturaleza. No habla por el Diloggún y
no va a estera. Trabaja directamente con Orunla; es el que lleva
el ebbó y da cuenta de las ofrendas que se hacen. La mayoría de
los Oshas y Orishas se hacen acompañar por un Eshu
específico. Además, todos los Odun de Ifá tienen su Eshu
particular. Eshu como objeto de adoración es fabricado por los
Awó ni Orunmila.
La pareja Elegua – Eshu representa el constante vínculo entre lo
positivo y lo negativo, por que todo cambio exige una crisis y
no hay quietud sin sosiego. Cuando en un hogar está protegido
se denota la presencia de Elegua y cuando allí se hallan
problemas es que ha entrado Eshu. Los occidentales
confundieron a Eshu con el diablo, pero de ninguna forma es
así, si acaso podría ser con el diablo que tentó a Jesús, pero en
nada más se asemeja, ya que su objetivo es lograr el caos para
que se tomen medidas para lograr el balance.

Familia de Eshu:
Eshu es la primera partícula de vida creada por Olorun. Se
indica que sus 201 caminos son hijos de Orunmila.

Patakies de Eshu:
Orunla y su esposa deseaban tanto tener un hijo que fueron a
ver a Obbatalá para pedirle que se los concediera. Obbatalá que
estaba empeñado en moldear al primer hombre con arcilla, les
explicó que debían tener paciencia. Pero el matrimonio insistió.
Orunla incluso le propuso llevarse la figura que aquel estaba
haciendo.
Obbatalá accedió y les explicó que debían poner las manos
sobre la figura durante doce meses. La pareja así lo hizo y al
cumplirse el plazo indicado, el hijo cobró vida. Le llamaron
Eshu. Nació hablando y con una voracidad que comenzó a
comerse todo lo que encontraba a su paso.
Una mañana en la que como de costumbre Orunla consultó su
oráculo, este le indicó que debía estar todo el día con el
machete en la mano. Eshu que ya se había comido todos los
animales, las plantas y hasta las piedras, penetró en la casa de
sus padres con la intención de comérselos.
Al ver a su padre armado intentó huir pero no pudo, el anciano
lo perseguía por toda la casa cortándolo con su machete, de
cada pedazo nacía un nuevo Eshu. Doscientos un Eshu corrían
por la casa, hasta que este cansado le propuso un trato a su
enfadado padre: “Cada una de mis partes será un hijo para ti y
podrás consultar con él cuando desees.”
–De acuerdo –asintió el sabio. Pero debes devolver todo lo que
has comido.
Eshu vomitó todo lo que tenía en su estómago y las cosas
volvieron a ocupar su lugar.

** Tomado del libro: Lukumí  Para Todos