Álamo

 

Álamo

Ficus religiosa
Lucumí: Ofá, Abaila, Iggolé Ikiyenyo
Congo: Mánlofo
Dueño: Changó

El Álamo es uno de los árboles principales consagrados a este orisha. Cuando Changó está enojado se apacigua con las hojas del Álamo,
añadiendo Rompe Saraguey y Culantrillo.

La primera vez que tocaron los tambores para este santo fue a la sombra del Álamo. Es el manto de Changó. A Changó le gusta
comer en el Álamo y allí se le llevan las ofrendas habituales, atadas con cintas rojas.

Para purificar a sus hios y protegidos, Changó les ordena bañarse con un cocimiento de las hojas de Álamo. Las fricciones con salvia del Álamo elimina toda mala influencia
del cuerpo. El Álamo recoge todo lo malo y se lo lleva. Para disolver la peor brujería y alejar los malos espíritus de una casa, debe usarse en baldeos. Los mayomberos no emplean el Álamo. En cocimiento, para fortalecer los nervios.