El Cedro

El Cedro**

Cupressus lusitanica
Dueño: Changó
Lucumí: Opépe
Congo: Nkunia Menga Tuala

El Cedro es uno de los árboles más sagrados que existen para los lucumís. Changó fugitivo, reposo en su sombra.
No puede quemarse su santa madera y es la indicada para construir reliquias y atributos del orisha, estatuas “etes”
y cruces. Son muchos sus misterios, es “Awo”.

Así para que el mal bajo ningún aspecto penetre en el interior de las casas, se coloca una crucecita de cedro atada con cinta eoja detrás de la puerta.
Los mayomberos construyen con sus maderas “nkisi malongo”  de la misma familia de los muñecos, “ita”, “chicherikú” de los lucumís que caminan de
de noche y van hacer maldades por cuenta de sus dueños.

El Cedro es uno de los iggi más nobles del monte porque cura muchos males. Las hojas en cocimiento y la resina en jarabe para la hemotisis y catarros fuertes.
Como abortivo mezclada su raíz con la leche de la palma real y endulzado con miel de abeja. El zumo de la semilla del Cedro hembra “pasia” calma el ardor
de las picadas infecciosas.

La raíz, la corteza y las hojas, depura y enriquece la sangre. Esta tisana se refuerza con la ráz de perejil y cura la purgación y en las mujeres el flujo y las
irregularidades del menstruo. En tiempo de epidemia se debe meter un trozo de cedreo en el agua de beber. El cedro hembra se empleará para los hombres
y el macho se empleará para las mujeres.

Los herniados marcan con una cuchilla sobre un tronco la plantilla o contorno del pie y cuando esta cortaduro o marca desaparece también desaárece la hernia.

 

 

**Tomado del Libro: Tratado de Vegetación