Omoluabí: cualidades fundamentales para el buen caracter

Tiempos de crisis provocan reacciones viscerales en muchos de los seres humanos. En el día a día, en múltiples escenarios, se siente el agobio, el temor, y el miedo. Permea un cansancio paralizante que desespera. Se desató un quiebre. La realidad parece ser otra, quizás siempre fue, pero se siente distinta. Como dicen los viejos de antes “a mal tiempo, buena cara”. Este refrán encierra una sabiduría que se asemeja al concepto Yoruba de Omoluabi. En su libro Omoluabi: la descripción de un ser completo, Solagbade Popoola, describe la importancia de este concepto para la sociedad Yoruba. Es un estandarte a emular, una cualidad que no todos poseen pero se debe aspirar. Entre sus distintas definiciones, se resalta que Omo-ti-Olu-Iwa-bi significa el hijo engendrado por el jefe del carácter. El carácter está relacionado con una manera de afrontar, accionar y ser en la vida. Fundamentalmente nos lleva a encarnar una vida donde nuestra presencia y acciones dejen al mundo mejor que cuando llegamos.

omoluwabi-1Para lograr este estilo de vida, el autor nos comparte que existen 8 cualidades fundamentales que describen a Omoluabi. Estas son:

    1. Honestidad: “la habilidad de hacer las cosas con un propósito sincero, sin engañar o mentir”
    2. Sinceridad: “la habilidad de hablar todas las palabras, las cuales, después de verificar, resultan ser tal y cual como fueron dichas”
    3. Entendimiento: “la habilidad de saber y apreciar como los demás se sienten en cualquier circunstancia”
    4. Esperanza: “la habilidad y el coraje de sentir que lo que uno quiere con el tiempo se logrará”
    5. Humildad: “la habilidad de presentarse a uno mismo por debajo de las capacidades reales, en un esfuerzo de no parecer arrogante frente a los demás”
    6. Benevolencia: “el acto de generosidad y el deseo de hacer el bien en todo momento, sin motivos egoístas”
    7. Paciencia: “habilidad o disposición de esperar, poder soportar  dolor, retrasos, irritación, frustración, decepciones y más, sin quejarse o protestar; la habilidad para perseverar”
    8. Dedicación: “habilidad de ser totalmente devoto hacia cualquier emprendimiento, sin mirar atrás.Entregarse  por completo a una creencia o proyecto”

Quien pueda asumir la persona de Omoluabí tiene la tarea de encarnar estas cualidades que guían, alinean y manifiestan lo que se piensa con lo que se hace. Es un reto puesto a que para lograr encarnar estas cualidades debe superar su antítesis. Un opuesta que intentan quebrar las cualidades de un Omoluabi. Ningún practicante o seguidor de Osha/Ifa debe poseer las siguientes características:

    1. Ira: “sentimiento amargo y violento en contra de otros o aquello que representan. Es un sentimiento negativo e improductivo en contra los demás, por razones reales o imaginarias”
    2. Odio: “tener un gran disgusto con los demás o lo que ellos representan. Un disgusto muy malo o no placentero a los demás”
    3. Envidia: “inhabilidad o rechazo de aceptar la buena fortuna de los demás. Sentimiento de descontento frente a la suerte de los demás”
    4. Maldad: “el arte de pensar, hablar y hacer el mal o cosas malvadas contra los demás basada en razones reales o imaginarias”
    5. Orgullo: “ese sentimiento de placer y satisfacción subjetiva exagerado, hacia nuestras pasiones y logros, a menudo a expensa de los sentimientos o disposición de otras personas”
    6. Intolerancia: “inhabilidad de soportar otras personas, situaciones o personas que atenten contra nuestro punto de vista”
    7. Egoísmo: “pensar y planear en base a nuestro placer personal, satisfacción, logros, aspiraciones, etc. sin ninguna consideración a los demás”
    8. Codicia: “el deseo de todas las cosas buenas para uno mismo, a menudo a expensa de los demás. Es el deseo de convertir lo que le pertenece a los demás, en nuestra propiedad”.

El ser humano debe aspirar a las 8 cualidades que describen a un Omoluabi. No todos poseemos estas cualidades. Muchas veces poseemos algunas y otras veces poseemos otras. Esta lucha y pugna, que nos provocan las adversidades de la vida, nos sirven como lecciones para aprender y sobretodo desarrollar nuestro buen carácter (Iwa Pelé). Como un bello diamante, para que brille en su máximo esplendor, pasa por años de presión, calor,  así se crea, así se forja.  Reflexionar sobre las virtudes que dominan en nuestras vidas, es el primer paso. Para ello, hacer un inventario de las cualidades tanto positivas como las menos positivas es crucial. Con este inventario podemos identificar el terreno de nuestro propio desarrollo y evolución espiritual. Con este ejercicio, todos salimos ganando.

Finalmente, en estos tiempos que estamos atravesando circunstancias difíciles, donde parece que las 8 virtudes a veces son inexistentes, debemos ser nosotros el pueblo religioso de Osha/Ifa, los baluartes del buen carácter. Nuestras casas religiosas deben aspirar a que las 8 virtudes sean la norma que permea toda actividad, encuentro y ceremonia religiosa. Los líderes religiosos debemos darle el ejemplo a nuestros ahijados para que puedan tener una referencia de buen carácter a emular y aspirar. La buena cara de los malos tiempos son las 8 cualidades que debe poseer todo Omoluabí. Ese debe ser nuestro norte, así contribuimos con el mandato de Olodumare: dejar el mundo mejor de como lo encontramos.

por: Yowy Awo Ni Orunmila Oyekunbikalomi